La fachada de una casa es tan importante como su interior, especialmente la puerta, la cual es la primer imagen que ven tus invitados. Así que darle un mantenimiento a la fachada y las manijas de tu puerta, hará que tú y tus visitantes se sientan más seguros cuando lleguen a tu hogar. Por eso, aquí te daremos los mejores tips para darle mantenimiento a tu puerta principal.

Quita el polvo y lava la puerta

Comienza por la parte superior, asegurándote de abordar las repisas, las grietas y los umbrales. La suciedad, las hojas y los insectos se acumularán en las esquinas, especialmente si la puerta está relativamente cerca de la calle.

Utiliza un paño húmedo y lava la puerta de entrada con agua limpia y una pequeña cantidad de detergente suave. Enjuaga bien para evitar rayas y detergente residual en la superficie.

Nunca uses mangueras o grandes cantidades de agua en la puerta de entrada, ya que esto podría hacer que se hinche y se deforme. Elimina el exceso de agua suavemente con una escobilla de goma. Completa esta acción pasando un paño húmedo para eliminar toda el agua de la superficie.

Puedes usar un borrador mágico para limpiar las marcas rebeldes y la suciedad, especialmente alrededor de las cerraduras.

Repara las imperfecciones

Atravesamos la puerta de entrada todos los días, pero rara vez nos detenemos para mirar bien el umbral, por lo que esta es tu oportunidad de asegurarte de que todo esté en orden.

Verifica si la puerta se abre y se cierra fácilmente. Si las bisagras no son fuertes para soportar el peso de la puerta, la puerta caerá y se pegará al escalón.

Examina la superficie de una puerta de madera para ver si es necesario volver a recubrirla con una cubeta de impermeabilizante. Te recomendamos usar un sellador de color especializado para cubrir las áreas de madera dura.

No olvides los umbrales. Por lo general, están hechos de madera dura y necesitan un recubrimiento cada dos años para garantizar su cuidado y contar con una durabilidad óptima.

Para puertas pintadas, busca daños o grietas en la pintura y sella estas áreas inmediatamente. Cualquier movimiento en la madera puede causar grietas en la pintura, lo que lleva a la entrada de agua que causa hinchazón y pudrición con el tiempo.

En términos de acristalamiento, el vidrio se mueve más que la madera, por lo tanto, debes verificar regularmente que no haya entrada de agua entre el vidrio y el cordón.

Verifica el estado de las juntas y la impermeabilización

Los sellos a prueba de agua y a prueba de corrientes de aire deben inspeccionarse bien para asegurarnos que no cuenten con daños. Después de esto, debes limpiar el polvo y la suciedad con un paño suave humedecido en agua tibia y un detergente suave.

Pule detalles

Las manijas, la placa y otros accesorios deben limpiarse en seco, y luego con un detergente suave. No se debe usar abrillantador de metales, ni ningún tipo de limpiador abrasivo en los herrajes de las puertas, aunque la aplicación ocasional de cera para pulir ayudará a prolongar el acabado del metal.